Cinco kilómetros del centro
El Aeropuerto Internacional Manuel Crescencio Rejón (MMMD) está a menos de cinco kilómetros al suroeste del centro histórico de Mérida. Es una distancia que en la práctica cambia el viaje: del FBO al hotel en Paseo de Montejo se hacen 15 minutos, sin autopista de por medio.
El campo tiene dos pistas —la principal de 3,200 metros— y opera a 12 metros sobre el nivel del mar, así que no impone las restricciones de peso que sí aplican en campos de gran altitud como Toluca o Querétaro. Una aeronave sale de Mérida con su carga completa.
Terminal de aviación general y trámite internacional
MMMD cuenta con terminal dedicada de aviación general —la misma que atiende aviación ejecutiva, escuelas de vuelo y operación privada— además de aduana y migración en el edificio principal.
Eso permite que un charter internacional despache en Mérida sin escala previa en otro campo mexicano: útil para el corredor con Houston, Miami y La Habana, y para grupos que entran a la península desde Estados Unidos.
Mérida como base de la península
Buena parte de nuestros vuelos a Mérida no terminan en Mérida. La ciudad funciona como base para la zona arqueológica —Uxmal a hora y media, Chichén Itzá a dos— y para la costa de Yucatán: Progreso a 40 minutos, Sisal e Hidalgo hacia el poniente, y las haciendas henequeneras convertidas en hotelería de lujo que se reparten por todo el estado.
Hacia el oriente, Valladolid queda a dos horas y Tulum a dos y media. Si su itinerario combina Mérida con Tulum o Bacalar, en ocasiones conviene entrar por un campo y salir por otro en lugar de repetir carretera: lo armamos así cuando las fechas lo permiten.